Si trabajas en el sector de la construcción, probablemente debas cumplir obligaciones ambientales antes, durante y después de ejecutar una obra. Estas obligaciones no dependen únicamente del tamaño del proyecto, sino también de su ubicación, características y posibles impactos o riesgos ambientales.
Por esta razón, la planificación ambiental debe comenzar antes del movimiento de tierras o del inicio de las actividades constructivas. Identificar tarde los requisitos puede generar observaciones, retrasos, costos adicionales y posibles sanciones.
1. El proyecto debe registrarse antes de iniciar la obra
El primer paso es registrar el proyecto en el Sistema Único de Información Ambiental (SUIA). Con la información proporcionada, el sistema determina la categoría ambiental y el proceso de regularización aplicable.
Las actividades de impacto no significativo pueden obtener el certificado correspondiente; las de bajo impacto requieren un registro ambiental; y los proyectos de mediano o alto impacto necesitan una licencia ambiental.
Cuando se requiere una licencia, el proceso incluye un estudio de impacto ambiental elaborado por un consultor ambiental calificado o acreditado, un plan de manejo ambiental, la participación ciudadana aplicable y los demás requisitos técnicos, legales y administrativos establecidos por la autoridad.
No se debe asumir que todas las construcciones necesitan el mismo tipo de autorización. La categoría debe determinarse mediante el SUIA considerando el alcance completo del proyecto y sus actividades complementarias.
2. Obtener la autorización no termina las obligaciones ambientales
La autorización ambiental establece condiciones y medidas que deben cumplirse durante las distintas etapas del proyecto.
El plan de manejo ambiental es un instrumento de cumplimiento obligatorio. Según las características de la obra, puede incluir medidas relacionadas con prevención y mitigación de impactos, manejo de residuos, control de emisiones y descargas, respuesta ante contingencias, capacitación, monitoreo y relaciones comunitarias.
Durante la construcción es importante conservar evidencias de cumplimiento, como registros de inspecciones, fotografías, comprobantes de entrega de residuos, resultados de monitoreo, registros de capacitación y documentos de mantenimiento.
La empresa responsable también debe verificar que sus contratistas y proveedores conozcan y cumplan las medidas ambientales aplicables a sus actividades.
3. La autoridad puede verificar el proyecto
La Autoridad Ambiental Competente puede realizar inspecciones, revisar documentos y aplicar mecanismos de control y seguimiento para comprobar el cumplimiento de la autorización, el plan de manejo ambiental y la normativa vigente.
Contar con una autorización no impide que se determinen incumplimientos cuando las actividades se ejecutan de manera diferente a lo aprobado o cuando no se implementan adecuadamente las medidas ambientales.
Dependiendo del proyecto y de las condiciones establecidas en su autorización, también pueden requerirse informes, monitoreos, auditorías u otros mecanismos de seguimiento. Estas obligaciones deben revisarse específicamente para cada obra y no deben asumirse como iguales para todos los proyectos.
Una gestión ambiental ordenada permite anticipar problemas, responder oportunamente a las observaciones y reducir el riesgo de paralizaciones o sanciones.
En Ámbita Consultores ayudamos a empresas constructoras y responsables de proyectos a identificar sus obligaciones, gestionar sus permisos y dar seguimiento al cumplimiento ambiental durante la ejecución de sus obras.
Contáctanos para evaluar las necesidades ambientales de tu proyecto.
Nota: Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el análisis técnico o legal específico de cada obra.