La huella de carbono permite conocer la cantidad de gases de efecto invernadero generados directa e indirectamente por las actividades de una organización.
Su medición ayuda a identificar las principales fuentes de emisiones, mejorar la eficiencia de los procesos y establecer acciones concretas para reducir el impacto climático de la empresa.
1. ¿Qué emisiones deben considerarse?
Para calcular la huella de carbono es necesario definir los límites organizacionales y operacionales del inventario. Una de las metodologías más utilizadas es el GHG Protocol, que clasifica las emisiones en tres alcances.
Alcance 1: emisiones directas provenientes de fuentes controladas por la organización, como el consumo de combustibles en vehículos, maquinaria, equipos o procesos productivos.
Alcance 2: emisiones indirectas asociadas con la electricidad, el vapor, la calefacción o la refrigeración adquiridos y consumidos por la organización.
Alcance 3: otras emisiones indirectas relacionadas con la cadena de valor, como viajes de negocios, transporte contratado, compras, residuos, desplazamiento del personal y uso de productos.
La selección de las fuentes debe responder a las características, actividades y límites establecidos para cada organización.
2. ¿Cómo se calcula la huella de carbono?
Primero, se define el periodo de medición. Generalmente se selecciona un año completo para recopilar información y establecer una línea base.
Segundo, se identifican las fuentes de emisión. Se revisan las operaciones, instalaciones, vehículos, consumo eléctrico, combustibles, residuos, transporte y demás actividades relevantes.
Tercero, se recopilan los datos. La organización debe reunir facturas, registros de consumo, recorridos, cantidades de residuos, compras y otros documentos que respalden la información utilizada.
Cuarto, se aplican los factores de emisión. Los datos de actividad se convierten en toneladas de dióxido de carbono equivalente mediante factores reconocidos y apropiados para cada fuente.
Quinto, se prepara el inventario. Los resultados se organizan por fuente, tipo de gas y alcance, dejando documentada la metodología, los factores utilizados, las exclusiones y las principales incertidumbres.
El resultado permite identificar las fuentes más importantes y preparar un plan de reducción con objetivos y acciones medibles.
3. Programa Ecuador Carbono Cero
Ecuador cuenta con el Programa Ecuador Carbono Cero (PECC), una iniciativa voluntaria que promueve la gestión de las emisiones de gases de efecto invernadero en organizaciones públicas y privadas.
El programa contempla tres niveles de reconocimiento:
Nivel 1: Cuantificación. Reconoce a las organizaciones que han medido y reportado su huella de carbono conforme a los requisitos establecidos.
Nivel 2: Reducción. Reconoce la implementación y verificación de acciones que disminuyen las emisiones respecto de un periodo base.
Nivel 3: Neutralización. Corresponde a organizaciones que, después de cuantificar y reducir sus emisiones, compensan las emisiones remanentes conforme a las reglas aplicables.
La medición de la huella de carbono requiere la participación de distintas áreas de la organización y la conservación de evidencias que respalden los datos utilizados. La calidad del inventario depende de la precisión, trazabilidad y consistencia de la información recopilada.
En Ámbita Consultores ayudamos a las organizaciones a definir sus límites, recopilar información, elaborar el inventario de emisiones y preparar su proceso de cuantificación conforme a los lineamientos aplicables.
Contáctanos para iniciar la medición de la huella de carbono de tu organización.
Nota: Este artículo tiene fines informativos. Los requisitos de reconocimiento, verificación y postulación deben revisarse conforme a la normativa y lineamientos vigentes del programa.