El Código Orgánico del Ambiente (COA) constituye uno de los principales instrumentos legales para la gestión ambiental en Ecuador. Regula aspectos relacionados con la calidad ambiental, la biodiversidad, el cambio climático, las áreas protegidas, el arbolado urbano y las infracciones ambientales.
Aunque su contenido es extenso, existen cinco aspectos que empresas, consultores y responsables ambientales deberían conocer.
1. Regularización y responsabilidad ambiental
Primera clave: la autorización depende del impacto ambiental. Los proyectos, obras y actividades se clasifican según su nivel de impacto o riesgo ambiental. El Sistema Único de Información Ambiental (SUIA) determina el proceso de regularización correspondiente.
Las actividades de bajo impacto requieren un registro ambiental, mientras que aquellas de mediano o alto impacto necesitan una licencia ambiental y un estudio de impacto ambiental.
Segunda clave: obtener el permiso no termina las obligaciones. El operador debe cumplir permanentemente su autorización y el plan de manejo ambiental. También es responsable de prevenir daños, controlar sus impactos y aplicar medidas de reparación cuando corresponda.
2. Cambio climático, áreas protegidas y gestión urbana
Tercera clave: el COA incorpora la gestión del cambio climático. Las instituciones públicas y los diferentes sectores deben considerar medidas de mitigación y adaptación frente al cambio climático.
También se contemplan mecanismos para gestionar las emisiones de gases de efecto invernadero e impulsar acciones orientadas a su reducción y compensación.
Cuarta clave: la protección ambiental también corresponde a los gobiernos locales. Los Gobiernos Autónomos Descentralizados tienen responsabilidades relacionadas con áreas protegidas, fauna urbana, arbolado urbano y planificación ambiental dentro de sus competencias.
Esto incluye la implementación de instrumentos de manejo, la protección de especies y el desarrollo de medidas para conservar y gestionar adecuadamente los espacios naturales y urbanos.
3. Control, infracciones y sanciones
Quinta clave: los incumplimientos pueden generar procedimientos sancionadores. La Autoridad Ambiental Competente puede realizar inspecciones, solicitar información y aplicar mecanismos de control para verificar el cumplimiento de la normativa y de las autorizaciones ambientales.
El COA clasifica las infracciones administrativas ambientales como leves, graves o muy graves. Las consecuencias dependen de la naturaleza del incumplimiento, la afectación producida, la capacidad económica y las demás circunstancias establecidas en la normativa.
Además de una posible sanción económica, pueden establecerse medidas para corregir el incumplimiento, restaurar las áreas afectadas o reparar el daño ambiental.
Conocer el COA permite tomar decisiones mejor informadas, anticipar riesgos y fortalecer la gestión ambiental de una organización.
En Ámbita Consultores ofrecemos asistencia técnica y legal para interpretar las obligaciones ambientales aplicables y acompañar a empresas e instituciones en sus procesos de cumplimiento.
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Nota: Este artículo tiene fines informativos y no sustituye el análisis técnico o legal específico de cada caso.